Fitness Fitness & Yoga

¿Por qué no pierdo peso? Hazte estas preguntas y descubre si estás estancada

Facebooktwitterpinterest

Por qué no pierdo peso. En el mundo del marketing, mi mundo, se hacer periódicamente un análisis de los resultados para determinar si una estrategia funciona o no.

 

¿Todavía se acelera el corazón subiendo escaleras? ¿la ropa te queda igual? ¿No sientes cambios en tu estado de ánimo? Quizás sea hora de evaluar tu estrategia. Cuando empezamos un estilo de vida con la meta de transformar nuestro cuerpo, es posible que algunas cosas no salgan como esperamos.

 

Desde que empecé mi proceso en enero de este año, he tenido mis altos y bajos. Momentos en los que puedo ver y sentir progreso y épocas de estancamiento. Entonces me pregunto por qué no pierdo peso. Cuando no obtengo los resultados que quiero, me hago estas preguntas:

 

1 ¿Realmente estoy comiendo bien?

La alimentación es clave. De nada sirve fajarnos en el gym si no nos nutrimos de forma saludable y acorde a nuestras metas. Quizás estamos cumpliendo en desayuno, almuerzo y cena, ¿pero y el resto del día? Yo tengo la mala maña de picar pan al llegar de la oficina y de comerme los restos de lo que deja #BabyNachito, aunque no parezca, son detalles que nos alejan del objetivo. Una idea para controlarnos, es tener a la mano snacks saludables para cuando tengamos antojitos y mantener un diario de lo que consumimos.

 

Otro de mis grandes “pecados” es hacer cheat weekend en lugar de cheat meal. Como sabía que iba a comer pizza, pensaba que me podía dar el lujo de desayunarme unas panquecas, tomarme un café con leche con bastante azúcar, comerme una galletica, etc. Me di cuenta que en un fin de semana de excesos pierdo todo el trabajo de la semana.

 

Mis estilo de vida saludable pasó de ser “de lunes a viernes” a “de lunes a lunes”. Por ejemplo, si sé que voy a ir a comer pizza el sábado, intento desayunar ligero y nutritivo, tomo mucha agua, hago algo de ejercicio, me tomo un té.

 

Receta: 3 desayunos achocolatados y libres de culpa

 

2 ¿Realmente estoy siendo constante con mi plan de entrenamiento?

Entre #BabyNachito y sus cosas, el trabajo, las responsabilidades, que si está lloviendo, que si se espichó un caucho, que si me duele la cabeza, que si no me da tiempo… es muy fácil encontrar excusas para no hacer ejercicio.

 

La solución a esto es la disciplina. Si tenemos la agenda ajetreada, nos podemos organizar y establecer rutinas.  Si no tenemos tiempo o suceden imprevistos, encontrar un huequito en el día, así sea media hora, así no podamos ir al gym y hagamos ejercicio en casa.

 

Por otra parte, también debemos evaluar si el trabajo que hacemos es efectivo. Aunque nos ejercitemos a diario, no veremos progreso si no lo hacemos correctamente o si no nos asesoramos para que nuestros ejercicios sean acorde a nuestras metas.

3. ¿Realmente estoy mentalizada?

Nuestros pensamientos son más poderosos de lo que creemos. Yo siento mi cuerpo y mi progreso muy diferente cuando preparo mis comidas con conciencia que cuando lo hago por inercia o cuando entreno conectando mente y músculo que cuando estoy pensando en cualquier cosa.

 

Y así como nuestra mentalidad nos impulsa, también nos puede traicionar. Esa voz nos puede tentar a rendirnos, a “salirnos” de nuestro plan.

 

4. ¿Realmente estoy motivada por las razones correctas?

Cuando estamos en un proceso de transformación también es fácil caer en malos hábitos. ¿Estamos obsesionados con el número en la escala?. Fíjate en cómo sientes la ropa, si te sientes más fuerte y con más energía, si duermes mejor. Olvida el peso, hay muchos factores para medir el progreso

 

¿Te comparas con los demás? En un mundo de vidas perfectas en redes sociales y de #bodygoals #relationshipgoals #lifegoals, nos vemos tentados a desear lo que creemos que tenemos que ser en lugar de celebrar y agradecer lo que sí tenemos y somos.

 

¿Tu meta es para alguien más? Si quieres que fulano te vea más atractiva, verte mejor que fulana o lo que sea que involucre a otra persona, es momento de parar y recalcular. Nuestro cuerpo es nuestro, nuestra salud y bienestar es nuestro. Lo demás es efecto secundario. Sí, puedes verte mejor por fuera, ¿pero de verdad vas a ser feliz?

 

Ya analizamos, ¿y ahora? Ya no más pensar por qué no pierdo peso. 

Es hora de reconocer nuestras debilidades y fortalezas y hacer los ajustes necesarios.

 

Entra aquí y sígueme en Instagram como @happysloppymom

About Author

hola como estas

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *